Suigéneris y SigneBlock ofrecen una solución conjunta para la trazabilidad de la cadena logística garantizando el cumplimiento de la nueva normativa ANVISA.

La solución propuesta monitoriza en tiempo real del proceso logístico con diferentes niveles de servicios y garantía de la trazabilidad certificada, logrando así tanto una reducción de costes como aumentar la eficiencia operativa y el nivel de confiabilidad de la información vinculada a los diferentes productos.

La iniciativa, que puede ser adaptada a las necesidades específicas de los clientes, se fundamenta en dos habilitadores digitales:

  • Tecnología basada en Internet de las cosas (IoT) para monitorización 24/7 de temperatura, parámetros ambientales, localización e impactos de cualquier activo.
  • Digitalización de procesos basada en tecnología Blockchain para posibilitar su trazabilidad y aumentar su confiablidad y seguridad, dotando a los productos de identidad y haciéndoles portadores de su propia información.

Recientemente las autoridades brasileñas, a través de la nueva regulación de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (ANVISA), lanzan el Real Decreto RDC 304/2019, que entró en vigor en marzo de 2020, estableciendo requisitos sobre bienes de distribución, almacenamiento y transporte de medicamentos. Así mismo en los distintos estados miembros de la Unión Europea, desde la publicación en 2013 de la Directiva 2011/62/UE, se vienen tomando medidas en igual dirección, para garantizar la calidad y autenticidad de los medicamentos en toda la cadena de suministro.

La norma tiene entre las principales especificaciones la calificación térmica, basada en control, y trazabilidad en tiempo real de temperatura, además de otros requisitos significativos para garantizar la calidad del producto durante todo el proceso, hasta la entrega al consumidor o establecimiento.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), según sus datos, estima que hasta el 50% de las vacunas producidas en todo el mundo llegan a su destino, deterioradas y sin condiciones de uso, en gran parte debido a variaciones de temperatura y condiciones ambientales durante el transporte y almacenamiento. En la mayoría de los países, el transporte de los productos farmacéuticos presenta muchos desafíos, debido a la complejidad de la infraestructura logística, la extensión territorial y la diversidad de las condiciones climáticas.

“Este es un problema muy grave y los datos presentados por la OMS son preocupantes, ya que la eficacia de los medicamentos puede comprometer la salud y tratamiento de los usuarios. Por lo tanto, el RDC 304 y las directivas comunitarias son una respuesta de las autoridades, en relación con la protección de la salud de la población y aseguramiento de la calidad de los medicamentos”, declaran fuentes oficiales.

En este sentido combinar la experiencia de Suigéneris en sensores de IoT con la aportada por SigneBlock en procesos de digitalización, permite ofrecer una solución de trazabilidad para el proceso logístico farmacéutico orientado a incrementar la seguridad del mismo y de esa forma el bienestar de las personas que usan los medicamentos.
Esta solución conjunta se basa en la aplicación de habilitadores digitales, como IoT y Blockchain, que posibilitan el seguimiento, trazabilidad y monitorización constante de productos sensibles y de alto valor agregado de la industria farmacéutica asegurando, además, la identidad de los mismos a lo largo del proceso.

Controlamos tanto la información de la ubicación geográfica y trayectoria, como las condiciones de temperatura, humedad, presión atmosférica y posibles impactos que se registran mediante nuestros sensores instalados en el equipo autónomo de IoT, con gran autonomía de batería, iSUI_LOC100, que se puede incorporar en los almacenes, contenedores, baúles, remolques, etc. enviando los datos de todos los parámetros recopilados a nuestra aplicación de seguimiento en tiempo real en la nube y con reenvío de alertas por SMS o e-mail.

La integración de esta plataforma con la plataforma GOUZE de SigneBlock, dota de identidad a cada lote o activo logístico y transacciona en Blockchain toda la información relativa a los mismos que es recogida por los dispositivos IoT, permitiendo así realizar un seguimiento de todas las transformaciones que sufre el medicamento, desde el proceso de producción, incluidas las alertas del dispositivo iSUI_LOC100, pasando por la entrega al logista, seguimiento de las transacciones del operador y sus filiales, hasta la recepción del producto.

Dado que las acciones y alertas de toda la cadena, ya sean mediante registros manuales o automáticos, quedan securizadas mediante tecnología Blockchain y vinculadas a cada identidad responsables de ellas a partir del uso de Qualif_ID, la solución de identidad digital cualificada ofrecida por SigneBlock, las evidencias generadas por el servicio adquieren carácter probatorio , de cara a posibles reclamaciones, auditoría e inspección de las autoridades.

Así mismo ayudamos en la toma de decisiones asertivas ante la evidencia de eventos irregulares, de tal forma que la intervención rápida permita reducir las pérdidas, identificar las mejoras del proceso y reducir los costos en todas las etapas de la operación.
Adicionalmente SUIGENERIS y SigneBlock también ofrecen los servicios relacionados con la puesta en marcha y supervisión de la solución, incluyendo servicios de calibración, mantenimiento, instalación y reemplazo de equipos.

Esta solución contempla los más altos rangos de certificación, calidad, ciberseguridad y garantía relacionados con la transmisión, invulnerabilidad y registro de los datos; además se puede complementar con toda una gama de soluciones para el etiquetado de seguridad de los productos, evitando también el posible sabotaje y comercialización ilegal de producto falsificado.

En definitiva, se trata de una propuesta que garantiza al usuario final del medicamento el perfecto estado del mismo.
Acerca de las soluciones ofrecidas conjuntamente por SUIGENERIS y SigneBlock:

Se orientan a garantizar la trazabilidad de bienes, activos, equipos y personas. Con los equipos iSUI_LOC100 o iSUI_LOC101 podemos realizar geoposicionamiento outdoor e indoor combinado, registrar parámetros de sensores ambientales, de caída o impacto e incluso realizar personalización a medida con otros sensores para gases (CO, NOx, etc), además de visualizar, seguir y registrar activos y personas y re-enviar alertas en tiempo real.

La plataforma GOUZE se incorpora para dotar de identidad a los productos y hacerles portadores de su propia información a lo largo de todo su ciclo de vida, vinculándoles de forma inalterable a las entidades y procesos desde el origen el fábrica hasta el consumidor final, en cada una de las etapas de la cadena de suministro. Esta Plataforma de Servicios basada en tecnología Blockchain permite la digitalización e integración de procesos, tanto manuales como automatizados.

Esta solución conjunta puede ser utilizada en diferentes sectores y actividades económicas, incluyendo:

  • LOGÍSTICA: Seguimiento de contenedores marítimos, aéreos, terrestres.
  • ALIMENTACIÓN: Trazabilidad de mercancía perecedera, rotura cadena de frío.
  • MANTENIMIENTO: Trazabilidad de herramienta y utillaje en grandes espacios.
  • AUTOMOCIÓN: Marcado y seguimiento de contenedores porta-piezas averiados.
  • TRANSPORTE ESPECIAL: Vigilancia de impactos, condiciones ambientales y seguimiento de piezas de arte o gran valor.
  • OBRA PÚBLICA: Seguimiento de maquinaria, señalización de obras de movilidad.
  • SALUD: Trazabilidad de pacientes y equipos de monitorización. Petición de auxilio, caídas, etc.
  • SEGURIDAD LABORAL: Alerta de sensores, como gas, temperatura, condiciones ambientales extremas, radiación, accidentes, petición de socorro.
  • ALMACENAJE: Localización de activos en grandes campas o naves industriales. Marcaje para identificación de equipos a mover o retirar.

Si la transparencia y confiabilidad son características demandadas en cualquier proyecto, ya tenga carácter empresarial, social o político, cuando se trata de proyectos no lucrativos que persiguen tener un impacto social y cuyo respaldo económico se lleva a cabo de forma altruista, se hacen imprescindible.  Además, la diversidad de actores que participan en este tipo de iniciativas y el rol que desempeñan cada uno de ellos son de índole muy diversa, ya sean sus fuentes de financiación, tales como patrocinadores, mecenas, financiadores y donante pero también voluntarios, medios de comunicación, administraciones públicas, consorcios colaborativos, entidades culturales académicas y de acreditación, equipos de gestión y, por supuesto, los beneficiarios; esto hace que  la información que aportan y demandan, en cada caso,  sea muy diferenciada, haciendo más relevante el rigor con que la misma debe gestionarse.  Además, las iniciativas no lucrativas están sujetas, incluso en proyectos de escasa relevancia mediática, a una gran sensibilidad social ante cualquier indicio de uso inadecuado de los fondos o generación de dudas en el impacto obtenido en los beneficiarios, frecuentemente pertenecientes a colectivos vulnerables y desfavorecidos, a los que se dirigen.

Y esta mayor necesidad de transparencia y rigor que debe acompañar a cualquier iniciativa de carácter no mercantil, choca, paradójicamente con el menor nivel de innovación tecnológica que suele acompañar a las mismas.  Es decir, existe la tendencia a pensar que los proyectos no lucrativos y, sobre todo, aquellos cuyo desarrollo se basa en la aportación de fondos de patrocinadores, donantes y espónsores deben ejecutarse dedicando a la misión final la práctica totalidad de las aportaciones dinerarias recibidas. La realidad es que los proyectos sociales, de preservación del patrimonio artístico, científico o cualquier otro de carácter no lucrativo deben llevarse a cabo bajo los mismos principios de profesionalización, eficiencia y rigor, con la única diferencia de no perseguir un enriquecimiento de quien los promueve sino la sostenibilidad de estos. Los Proyectos no lucrativos sólo se deberían diferenciar de los lucrativos en eso, en la persecución o no de un rendimiento económico, desarrollándose, además con el mismo carácter competitivo, en la mayor parte de las ocasiones, que los proyectos mercantiles, al aspirar a recibir fondos de fuentes comunes a muchas otras iniciativas y tener que aplicar en la relación con las mismas los mismos principios y criterios de buenas prácticas que se establecen en las relaciones con los clientes.

Estamos concienciados sobre la Cuarta Revolución Industrial y la necesidad de desarrollar una Industria Conectada basada en la incorporación de habilitadores digitales, como IoT, blockchain o inteligencia artificial a las cadenas de suministro y la relación digital entre todos los agentes vinculados a las diferentes etapas de todos los procesos de negocio; debe sentirse como una necesidad equivalente avanzar en la digitalización de los proyectos sociales e iniciativas no lucrativas facilitando el establecimiento de relaciones digitales entre todos los agentes vinculados a las mismas pudiendo así referir como Social Impact Chain al conjunto de procesos y relaciones que determinan el diseño, desarrollo y ejecución de cualquier proyecto que persiga un impacto social.   Por supuesto, esto incluye la totalidad de las iniciativas llevadas a cabo desde las ONG, Asociaciones y Fundaciones, pero también todas aquellas promovidas por las áreas de Responsabilidad Social Corporativa de empresas, las que se llevan a cabo desde las áreas sociales de las Administraciones Públicas, los proyectos colaborativos entre entidades y particulares que persiguen la creación y difusión de conocimiento, la protección y difusión del patrimonio artístico y cultural, la sensibilización y protección medioambiental, la elaboración de estándares de buenas prácticas o las promovidas por consorcios para el desarrollo social y tecnológico.

La digitalización de la Social Impact Chain se basa en el uso de tecnologías como Blockchain e IoT, que unidas a otras como IA pueden ayudar, no sólo a tener una absoluta trazabilidad y veracidad de la información sino también para desarrollar procesos cada vez más eficientes, maximizando el impacto en los colectivos beneficiarios, y fiables, proporcionando total accesibilidad a la información por actores internos y externos, como medios de comunicación, administraciones públicas y entidades de acreditación.

Y debemos ir más allá; debemos ser estrictos y rigurosos no solo en garantizar la transparencia y rigor en todas las transacciones en todas las etapas a lo largo de todo su ciclo de vida, sino asegurándonos también que operamos para maximizar su sostenibilidad y potenciar el desarrollo de una autentica economía circular.

La digitalización es un gran reto que afecta no sólo al mundo industrial o mercantil sino a todos los ámbitos de la actividad humana y que conlleva también grandes oportunidades para todas las entidades que desarrollan proyectos de impacto social.

Por fin empezamos a ver casos de uso real del Blockchain aplicado a multitud de sectores como la industria, la educación o la energía y, como no podía ser menos, el sector público también se ha dado cuenta de las potencialidades de esta tecnología y se encuentra en pleno desarrollo de un nuevo modelo de Administración Pública, cuyo objetivo es apoyar a ciudadanos 4.0 implicados en esa transformación digital. En este sentido, la cadena de bloques ofrece un gran número de ventajas, como la seguridad de los datos de millones de personas y la inviolabilidad de sus propias bases de datos.

Y no sólo eso, hablar de Blockchain es hablar de transparencia, de manera que se convierte en un aliado perfecto para llevar a cabo procesos electorales telemáticos, una iniciativa que ya está dando sus primeros pasos en Colombia. El voto electrónico con Blockchain puede solventar dificultades de transparencia y privacidad, garantizando que solo se emite una vez y que el recuento es escrupulosamente correcto.

La reducción del fraude o de la corrupción se pueden hacer efectivas a través de esa transparencia, mejorando el intercambio de datos entre el Gobierno y los ciudadanos y pudiendo automatizar procesos con la creación de contratos inteligentes para multitud de gestiones como los registros, certificados digitales agilizando trámites y quitando intermediarios para conseguir una mejor administración electrónica. De esta manera, habrá procesos optimizados, con mayor seguridad y flexibilidad y menores tiempos en las tramitaciones.

La aplicación del blockchain en este campo es muy amplia: se puede implementar para la gestión de identidades, transacciones financieras, carpeta ciudadana, registros de propiedades, patentes y otros derechos de propiedad intelectual. Del mismo modo, mejora los procesos de licitación y concursos públicos, dado que el acceso a datos más completos y confiables supone que empresas municipales y entidades públicas tengan una mejor toma de decisiones a todos los niveles.

Identidad Auto-Soberana

El control y autenticación electrónica de identidades es una de las grandes ventajas del Blockchain y puede ser especialmente útil cuando de la administración pública se trata: en sanidad, justicia o educación principalmente. En este sentido, las posibilidades que otorga el blockchain para la gestión pública de los datos son infinitos ¿Os imagináis que, a través de una identidad digital, cada uno pudiera tener acceso a sus datos de la seguridad social, su vida laboral, títulos académicos, datos biométricos, registros de la propiedad, etc? En definitiva, contar con una carpeta ciudadana o eadministración, a través de la cual puedo acceder a todos mis datos y realizar gestiones y transacciones sería, no sólo útil, sino también ágil, evitando la tan odiada burocracia.

Es así como llegamos al concepto de identidad auto-soberana. El emprendedor y tecnólogo Christopher Allen, ya definió en 2016 las características de esta identidad, destacando tres rasgos principales: acceso y control de los datos por parte del usuario y portabilidad. La posibilidad de decidir, por parte del individuo, qué información expone, lo que entra en contraposición total con las redes sociales y el total dominio que tienen de nuestra información. La fuga de datos que tuvo el año pasado Facebook puso este tema sobre la mesa. Sin embargo, con una identidad auto-soberana, las personas tendrán control total sobre sus datos, con quién los comparten y cuándo.

En definitiva, el blockchain puede otorgar la transparencia y la trazabilidad necesarias para que la transferencia de información entre el Gobierno, los individuos y las empresas sea ágil y, sobre todo, segura.