La industria energética se encuentra en plena transformación. La búsqueda de procesos de generación y distribución de energía más eficientes va a provocar que, tarde o temprano, haya cambios en los modelos de negocio. Y es ahí donde el Blockchain puede ocupar un papel importante, convirtiéndose en un punto de inflexión para el cambio de los sistemas de transporte y almacenamiento, sin tener que recurrir al denominado “notario de la energía” y otorgando mayor eficiencia a las operaciones comerciales entre partes.

Por supuesto, ya hay algunos ejemplos de la aplicación del Blockchain al mercado energético. Por ejemplo, Acciona Energía e Iberdrola ya lo han llevado al campo de las energías renovables, sirviendo como auditor y comprobando el origen renovable de su generación eléctrica, de manera que los clientes pueden comprobar si la electricidad suministrada es limpia. Del mismo modo que la trazabilidad que otorga el Blockchain ayuda a conocer el origen de los productos en una cadena de suministro, también permite ser aplicado a los servicios energéticos.

Según explicaba la propia Iberdrola, el sistema Blockchain permite asignar de forma ágil los activos que suministran energía al punto de consumo y establecer una jerarquía de prioridades en las fuentes de origen, además de eliminar intermediarios, ya que los contratos inteligentes bajo los que se trabaja se autoejecutan cuando las dos partes cumplen lo firmado, simplificando así el proceso, eliminando costes y favoreciendo la privacidad.

Además, el Blockchain o esa base de datos descentralizada podría permitir la proliferación de los denominados “prosumidores”, es decir, proveedores y consumidores al mismo tiempo. En este sentido, si una persona cuenta en su hogar con un sistema fotovoltaico que le permite generar la mayoría de la energía que consume y un sistema de almacenamiento, podría gestionar su energía. Con Blockchain se podría incorporar un mecanismo de medición y supervisión, de manera que ya no se necesitarían intermediarios, es decir, distribuidoras. Un paso más allá sería vender la energía a sus vecinos. En definitiva, el Blockchain puede ser la clave para crear un sistema energético más sostenible, aportando su granito de arena al medioambiente y a la lucha contra el cambio climático.

 

Otras energías

Pero no son solo las renovables las energías que pueden beneficiarse del Blockchain. En el sector petrolero, grandes compañías como BP, Shell y Statoil, junto con importantes traders como Gunvor y Mercuria han creado una plataforma Blockchain, cuyo objetivo es automatizar la comercialización de la energía eléctrica, para reducir costes y errores y hacer de la venta de energía un proceso más eficiente. Del mismo modo, varios países productores de petróleo están adoptando la tecnología de la cadena de bloques en sus operaciones, liderando el proceso Emiratos Árabes Unidos.

En cuanto a los coches eléctricos, sigue habiendo pocas estaciones de carga y los procedimientos de facturación y las tarifas son complejos. eMotorWerks ha lanzado un mercado de compraventa de electricidad entre particulares respaldado por Blockchain. No obstante, el sistema se encuentra ahora en fase beta, pero abre interesantes posibilidades en el sector.

En definitiva, el Blockchain abre un nuevo futuro al mercado energético, donde la distribución y comercialización dista mucho de lo que conocemos hoy en día. De esta manera, la tecnología de bloques se convertirá en un gran apoyo en el desarrollo y potenciación de las energías limpias y de un modelo económico más sostenible.

  • Los títulos pueden ser compartidos con plataformas y empresas de recursos humanos y redes sociales garantizando la inviolabilidad del documento.
  • Thomas Signe será la encargada de registrar los diplomas a través de la plataforma eTítulo: un documento en PDF del título firmado con el sello electrónico de la Universidad y un sello de tiempo que acreditan la titulación.

 

La EAN será la primera universidad colombiana en emitir sus títulos certificados con Blockchain, beneficiándose así de la inmutabilidad y trazabilidad que caracteriza a esta tecnología. De esta manera, los títulos pueden ser compartidos con plataformas y empresas de recursos humanos y redes sociales, garantizando la inviolabilidad del documento.

La empresa Thomas Signe será la encargada de registrar los diplomas a través de la plataforma eTítulo, que antes de certificar en Blockchain, ya ofrecía una copia electrónica auténtica del título universitario. Ahora, con la cadena de bloques, supone una doble garantía. Por una parte, el propio eTítulo cuenta con grandes ventajas: es un documento en PDF del título firmado con el sello electrónico de la Universidad y un sello de tiempo que acreditan la titulación. Ese documento electrónico garantiza la integridad de la información que contiene el documento y tiene la misma validez legal que el documento original.

De esta manera, los títulos se podrán utilizar para los trámites administrativos electrónicos y la validación por terceros, dando una garantía plena de cuándo y quién lo ha emitido y teniendo una total portabilidad.

Blockchain es una tecnología que, a través de una red de nodos distribuidos y conectados entre sí, en los cuales queda traza de toda la información protegida de una forma criptográficamente segura, permite construir un ecosistema interconectado muy resistente a potenciales ciberataques y garantizando así la inmutabilidad y trazabilidad de la información, evitando cualquier tipo de alteración posterior a su emisión.

Eduardo Quintero Barona, Presidente de Grupo Signe, explica que “el registro de un documento en Blockchain garantiza la trazabilidad y la inmutabilidad de la información registrada, pero no la veracidad del contenido del documento si no se acredita que esté emitido por el organismo competente. Como Thomas Signe cuenta con la acreditación de la ONAC en Colombia, las firmas electrónicas utilizadas por EAN para los títulos cuentan con todas las garantías legales. Del mismo modo, la plataforma eTítulo garantiza la veracidad del contenido porque lo emite y lo firma electrónicamente la propia universidad, único organismo que puede acreditarlo”.

Para la Universidad, contar con los primeros títulos universitarios certificados en Blockchain en Colombia supone ofrecer un servicio de gran utilidad y con las máximas garantías de seguridad, así como una implantación inmediata. En palabras de Luis Mario Umaña Timms, Rector de la EAN: “Hoy firmamos un importante documento que permitirá a la Universidad EAN emitir títulos certificados con Blockchain para hacer trámites electrónicos, y así garantizar la inviolabilidad del documento. ¡Somos la primera Institución colombiana en hacerlo!”

 

 

Sobre la Universidad EAN

La EAN es una universidad privada colombiana fundada en 1967 por Hildebrando Perico Afanador. Tiene acreditación de Alta Calidad por parte del Consejo Nacional de Acreditación (CNA)2 y a nivel internacional por parte del Accreditation Council for Business Schools and Programs y el Accreditation Board for Engineering and Technology (ABET). Su programa de Administración de Empresas fue el primero en impartirse en Colombia.

 

Sobre eTítulo

eTitulo es la solución de acreditación de títulos universitarios utilizada en las más prestigiosas universidades de España, Colombia y Perú.  Se prevé su progresiva extensión a otros centros académicos y su pronta implantación en otros países como consecuencia del plan de expansión internacional que se está llevando a cabo. El principal objetivo es generar así una gran comunidad que facilite el entendimiento, el reconocimiento y los innumerables beneficios asociados a esta acreditación universitaria. eTítulo es una solución desarrollada por Signe, empresa especializada en el diseño y desarrollo de soluciones de seguridad documental y certificación electrónica, cuyos servicios se ofrecen en LATAM a través de Thomas Signe, entidad creada juntamente con Thomas Greg & Sons, para ofrecer desarrollo e instalación de Soluciones Tecnológicas. Thomas Signe ha obtenido recientemente de la ONAC la acreditación para ser Entidad de Certificación Digital en Colombia.