Trazabilidad, transparencia e inalterabilidad. Tres grandes ventajas que presenta la tecnología Blockchain y que la hacen perfecta para ser aplicada en multitud de escenarios. La sanidad, por supuesto, es uno de ellos. A nivel administrativo imaginaros todo lo que se podría hacer para el registro y acceso a los historiales médicos, así como conseguir mayores garantías para el uso de la información en ensayos clínicos y estudios.

En definitiva, poder hacer una gestión automatizada de todo ello, sin intermediarios, manteniendo una absoluta privacidad de los datos y teniendo una única historia clínica, accesible desde cualquier lugar. Con esta tecnología se puede conseguir que cada persona fuera el propietario real de sus datos y de su historial médico, teniendo siempre acceso a él y decidiendo a quién mostrarlo. Con Blockchain se certifica la seguridad de toda la información y la identidad digital de los pacientes. No obstante, los datos de salud son muy sensibles, por lo que es fundamental que haya un marco regulatorio en consonancia con la Ley de Protección de Datos.

Todo ello se puede conseguir gestionándolo mediante smart contracts que sólo dan acceso a la información deseada y requerida si se cumplen los requisitos o requerimientos definidos en el mismo. De esta manera, se podrían crear repositorios de datos, siempre que los pacientes accedieran a compartir su información, a la que tendrían acceso las instituciones o centro de salud. Gracias a ello se podrían mejorar los tiempos de diagnóstico, agilizando el proceso desde que el resultado de una prueba se incorpora al historial y es revisado por el médico. Del mismo modo, el hecho de contar con una única historia clínica también ayuda a evitar errores, no teniendo que pedir al paciente información sobre alergias, antecedentes o procedimientos quirúrgicos.

Y no sólo eso, se podría unificar la gestión sanitaria, conectando a todos los implicados en el sector: hospitales, médicos y pacientes, pero también farmacéuticas y distribuidores. La unión de todos ellos también mejoraría todos los trámites como los pagos y trazabilidad de los medicamentos contribuyendo a y reducir los costes de estas instituciones asociados a estos procesos.

La cadena de suministro e Internet de las Cosas

Mucho se ha hablado de la gestión de la cadena de suministro con Blockchain aplicada al sector industrial, pero el sistema sanitario también puede hacer un uso fundamental de esta tecnología en el mismo sentido.

En primer lugar, se puede ayudar a las organizaciones de atención médica a monitorear los ciclos de petición y demanda de información. Se pueden crear dispositivos sanitarios coordinados, como sensores de glucosa, marcapasos, medidores de tensión o cualquier instrumento que pueda proporcionar información en tiempo real. De esta manera, se accedería a los datos médicos del paciente a través de sistemas basados en Internet de las Cosas. Toda esta información se puede utilizar no sólo cara al paciente sino también para mejorar el uso de los equipos, la logística, formación de usuario, mantenimiento y renovación tecnológica.

Por otra parte, esta gestión de la cadena de suministro también es muy importante en el sector farmacéutico, con la trazabilidad de los medicamentos y conociendo toda la información desde su origen hasta el punto de distribución, consiguiendo un mayor control y gestión de la producción, de manera que se pueda registrar cualquier cambio o incidencia que pueda afectar a la fabricación del producto. Por supuesto, es necesario gestionar y asegurar la integridad de los datos según la normativa vigente.

También se puede usar para mejorar la eficiencia de la producción y un control en su gestión: los sistemas se encargan de conectar los sistemas de negocio (ERP) y los de control y automatización, integrando los procesos de producción, coordinando máquinas y equipos, aplicaciones y personal en base a objetivos de fabricación.

Y, por último, es fundamental en la lucha contra el fraude: la comercialización de productos de calidad subestándar y falsificados suponen un riesgo para la salud pública. Estos productos se incorporan a cadenas de suministro complejas, principalmente en las fases de distribución y venta. En este sentido, dotar de identidad a los fármacos de producción regulada y que el consumidor final pueda verificar de manera segura la autenticidad del mismo, será un gran avance.

Otras aplicaciones

Por otra parte, prevenir fraudes siempre ha sido uno de los objetivos del Blockchain. En este caso, además de a la cadena de producción de los medicamentos, se puede extrapolar a las pólizas médicas, calculando el perfil de riesgo de una persona contando con información perfectamente trazada desde su nacimiento, siempre claro está con respeto de la normativa de protección de datos.

En definitiva, se podría mejorar la atención de los pacientes, se tendrían organizaciones sanitarias mejor gestionadas, se reducirían los costes en los hospitales, habría una trazabilidad absoluta de los productos sanitarios y fármacos y se podrían crear redes para mejorar la investigación de enfermedades.

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